MI LIBRO: EL SEGUNDO QUE CAMBIÓ MI VIDA

La mayor desgracia que he vivido en mi vida ha sido mi mayor regalo, lo que me pasó no se lo deseo a nadie, sin duda, nadie lo querría pasar, pero ese hecho y las consecuencias que vinieron después, hicieron que sea la persona que soy hoy en día, sin duda la mejor versión de mi mismo; porque hace unos años me quedé tretapléjico por tirarme de cabeza a una piscina.

Somos dueños de nuestro destino, podemos decidir y tomar el control cuando nosotros queramos. No hay por qué vivir un hecho traumático o próximo a la muerte para darse cuenta de que somos nuestros propios líderes, los que decidimos, los que tenemos el control. Si queremos y creemos en ello podemos, sin duda, de una manera u otra, conseguir aquello que nos hemos propuesto, paso a paso, escalón a escalón, ladrillo a ladrillo, buscando ese muro perfecto, maravilloso y firme; porque se puede, porque podemos, porque puedes.