Conclusión de mi nuevo Camino de Santiago

Solo se sacar una, que todo es posible, todo lo que te propongas, si tienes la confianza, las ganas y la motivación suficiente para lograrlo, sin duda reunirás las fuerzas necesarias para conseguirlo, para ir superando cada momento, cada fase, cada momento, por que al final tu eres dueño de tus decisiones, tu eres dueño de tu destino.

Hacer el camino me llena, me reconforta, y pese a que en su día lo hice como una “obligación” a mi promesa, desde la segunda vez que lo completé, descubrí que me encanta, que tiene una magia especial, que depender de mi, de cargar con lo necesario y nada mas, me transmite una sensación de libertar que nada mas me lo da, y cada año deseo entre nervios y ganas que llegue, por que se que cuando regreso vuelvo con nuevas y refrescantes ideas, con mas ganas y sobretodo con la motivación y mis propias creencias mas reforzadas. Por que en ocasiones no te tienes que cruzar el desierto o hacer varios ironman´s en un mes, en ocasiones para encontrarte a ti mismo, y saber que es lo que quieres, solo te hace falta una mochila y muchas ganas de aventuras. 

Siete, ya van siete caminos, siete caminos que puedo realizar mi promesa, que puedo disfrutar de mi mejor regalo, de ese golpe del destino que me ha abierto los ojos, que me ha dado este punto de locura y que me hace pelear. Por que desde entonces, en el momento que decido realizar algo, se que tarde o temprano, de una manera u otra, lo conseguiré, por que colocando ladrillo a ladrillo puedo construir el mejor y mas grande muro cada día!