Cuarta etapa “Un buen desperta”

Hoy sin duda he tenido el mejor despertar de todos estos días; cuando me desperte y mire la hora,
eran las nueve, y no quedaba ningún peregrino en el albergue, y fueron tan respetuosos que cuando se levantaron ni me entere, sin duda fue una recuperación merecida tras la etapa de ayer, y la falta de sueño de todos estos días.
Tras desayunar me puse en marcha, con la misma idea que estos días, andar lo que me apeteciera. Y así fue como fui parando, hablando y haciendo fotos por todos lados, avanzando hasta llegar a una casa  al lado del camino donde pude comer, hasta ese momento había recorrido treinta kilómetros, y eran las cuatro de la tarde…
Si duda el día de hoy vino marcado por el frío, hasta justo antes de comer estaba destemplado y no entraba en calor, así que después de comer me cambie y decidi pedalear fuerte hasta cansarme y entrar en calor por narices, y sin darme cuenta hipermotivado fui comiendo kilómetros por senderos y pistas, sin cruzarme con nadie, disfrutando de esa soledad especial del camino.
Cuando menos me lo esperaba vi el cartel de Palas De Rei, ni me di cuenta que había recorrido otros cuarenta kilómetros de una manera comoda y por unos sitios, que otros años me parecieron una tortura.
Finalmente complete ochenta kilómetros disfrutando y viendo la ruta de otra manera.
Sin duda los dos momentos mas especiales de hoy fueron.
Un momento que salio el sol, parece una tontería pero tras pedalear todo el día con tormenta, se agradece.
El otro momento genial fue al entrar en el albergue donde dormi otros años y me reconocieron, como ya habían hecho en Sarria en la tienda del peregrino, que también me reconocieron.
Ahora toca descansar, y mañana afrontar la que puede ser o no la última etapa, la etapa que denomino gastronómica, por todas las paradas importantes para catar productos tipicos que hay.